MÉXICO (El Universal).- El yacimiento paleontológico más importante de México y uno de los de mayor trascendencia de América, donde están los restos de cinco mamuts que datan de hace más de 11 mil años, está prácticamente abandonado y por falta de mantenimiento los vestigios podrían echarse a perder.El museo de la comunidad de Tocuila, que alberga a las cinco especies que fueron encontradas en esa población en 1996, está cerrado porque no hay recursos para contratar vigilantes, ni para darle mantenimiento al inmueble y mucho menos para la restauración y conservación de los restos.Luis Morett Alatorre, director del Museo Nacional de Agricultura de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) y responsable de las excavaciones, consideró que el museo podría ser un centro de divulgación del conocimiento extraordinario que, administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sería autosustentable.“Podría dejar recursos para la investigación. Ninguna institución puede hacerlo excepto el INAH y yo me sigo preguntando por qué no lo han hecho, a pesar de que lo hemos dicho muchas veces”.
MTI /Texcoco Mass Media/Milenio/Claudia González/Juan Carlos VelázquezPublicada: Enero 02, 2009
Inicia el proceso electoral
Este viernes arranca el proceso electoral para el 2009 en el que se elegirán 125 alcaldes mexiquenses, además de diputados locales y federales
EMILIO FERNÁNDEZ/CORRESPONSAL Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla • FOTOS LUIS GARCÍAEl Universal Viernes 02 de enero de 2009
TEXCOCO, Méx.— El yacimiento paleontológico más importante de México y uno de los de mayor trascendencia de América, donde están los restos de cinco mamuts que datan de hace más de 11 mil años, está prácticamente abandonado y por falta de mantenimiento los vestigios podrían echarse a perder. El museo de la comunidad de Tocuila, que alberga a las cinco especies que fueron encontradas en esa población en 1996, está cerrado porque no hay recursos para contratar vigilantes, ni para darle mantenimiento al inmueble y mucho menos para la restauración y conservación de los restos. Luis Morett Alatorre, director del Museo Nacional de Agricultura de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) y responsable de las excavaciones, consideró que el museo podría ser un centro de divulgación del conocimiento extraordinario que, administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sería autosustentable. “Podría dejar recursos para la investigación. Ninguna institución puede hacerlo excepto el INAH y yo me sigo preguntando por qué no lo han hecho, a pesar de que lo hemos dicho muchas veces”. En 1996, de manera accidental se descubrieron los vestigios de cinco mamuts mientras el propietario de una casa particular del poblado de Tocuila construía una cisterna en su predio. Además de los restos se encontraron más de mil huesos de caballos, aves, camellos, felinos, bisontes, conejos, tortugas y moluscos, entre otros.
El museo de la comunidad de Tocuila, que alberga a las cinco especies que fueron encontradas en esa población en 1996, está cerrado porque no hay recursos para contratar vigilantes, ni para darle mantenimiento al inmueble y mucho menos para la restauración y conservación de los restos.
Luis Morett Alatorre, director del Museo Nacional de Agricultura de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) y responsable de las excavaciones, consideró que el museo podría ser un centro de divulgación del conocimiento extraordinario que, administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sería autosustentable. “Podría dejar recursos para la investigación. Ninguna institución puede hacerlo excepto el INAH y yo me sigo preguntando por qué no lo han hecho, a pesar de que lo hemos dicho muchas veces”.
En 1996, de manera accidental se descubrieron los vestigios de cinco mamuts mientras el propietario de una casa particular del poblado de Tocuila construía una cisterna en su predio. Además de los restos se encontraron más de mil huesos de caballos, aves, camellos, felinos, bisontes, conejos, tortugas y moluscos, entre otros.
ARTURO ALFARO GALÁN
Con una inversión inicial de 130 millones de pesos, la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció que este día comenzarán los estudios de factibilidad para la instalación de la Universidad Autónoma de Chapingo en el municipio poblano de Ayotoxco de Guerrero, en beneficio de jóvenes procedentes de 21 localidades de cuatro estados del país, principalmente.
El titular de la dependencia, Darío Carmona García, indicó que una comisión de investigadores universitarios del campus en estado de México, junto a funcionarios federales de educación, acudirá desde hoy y hasta mañana sábado, a realizar un estudio para determinar la viabilidad de la instalación en el municipio serrano, considerado como uno de los que presentan mayor grado de marginación y pobreza en la entidad, según datos del INEGI.
El funcionario estatal reiteró que Puebla concursará junto a Veracruz, Hidalgo y Chiapas para lograr la instalación de la universidad dedicada principalmente a la enseñanza de técnicas agrícolas y zootécnicas. Para ello, detalló que el edil de Ayotoxco de Guerrero, Gabriel García González, dispuso de dos predios para comenzar la construcción del inmueble universitario.
“El municipio ha puesto a disposición tres hectáreas para las instalaciones y 50 más para un rancho experimental de los jóvenes. Con esto nosotros estamos dando estas ventajas frente a los demás estados”, acotó el titular de la SEP, quien informó que para la apertura del campus Puebla de la Universidad Autónoma de Chapingo deberá haber otros dos estudios más: el decreto para la creación del centro de educación superior, aprobado por el Congreso local, y el informe al Comité de Administración Poblano para la Construcción de Espacios Educativos, en el que incluyan la infraestructura necesaria para su operación.
Carmona explicó que el campus funcionará como un Organismo Público Descentralizado, el cual recibirá alrededor de 130 millones de pesos del gobierno federal y estatal, de los cuales 30 por ciento estarán destinados a la infraestructura y el resto a los gastos de operación, durante su primer año de funcionamiento.