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Clara Leyva Uribe para AlianzaTex Publicada: Noviembre 04, 2008 Caballo Raza Azteca Los caballos raza Azteca, aún siguen siendo criados en Texcoco, con el apoyo de Casa Domecq Texcoco, México. (Texcoco Mass Media).- Con la aparición del automóvil en México, se empleó cada vez menos el caballo como medio para transportarse en largas distancias. En Texcoco, su uso también se fue reduciendo hasta quedar como una atracción turística en el Molino de Flores y como deporte de exhibición en las ferias. Sin embargo, aún hay en el centro de la ciudad, un caballo que brinda diversión a los niños desde hace 25 años, como recuerdo de aquellas experiencias que tal vez nuestros abuelos o bisabuelos vivieron como un hecho cotidiano pero que a nosotros nos puede parecer algo extraordinario. Casi todos los días, las personas pasan a un lado de él sin siquiera notar su presencia, tal vez por estar en el mismo sitio y no hacer mucho ruido, porque además es el único caballo de la región que no necesita ser alimentado.
Para quienes no lo conozcan, sólo deben fijarse al pasar por los portales más próximos al quiosco de Texcoco, donde niños de entre los dos y ocho años de edad se suben suplicándole a su mamá que le ponga una moneda de dos pesos para que el mecanismo se active simulando el trote y el relinchido de los caballos vivos. Pensarán que es una locura hablar sobre un tipo de diversión como esta, pero estoy segura que este caballito le ha dado alegría a cientos de niños que ahora ya son adolescentes e incluso muchos tantos serán adultos. También es una buena forma y oportunidad para que los niños que no pueden visitar el Molino de Flores tengan la experiencia de montar a este cuadrúpedo sin los riesgos y posteriores dolores que causa la silla del caballo por falta de constancia, por así decirlo, en dicha práctica. Los texcocanos, que vieron crecer a sus hijos en los años 90, no me dejarán mentir al respecto, pues los domingos por la tarde, al salir a pasear con la familia por el centro, se podía comer un helado en el famosísimo carrito rojo que se ponía sobre la calle Nezahualcóyotl y luego dar un paseo a “caballo”. Ya entrado en materia ecuestre, bien vale la pena mencionar que una de las razas más importantes, en Texcoco, ha sido la azteca, que es resultado de cruzas selectivas entre caballos de estirpe Andaluza y yeguas Cuarto de Milla. Esta raza hereda la nobleza, arrogancia, crines y colas bien pobladas, elementos que le atribuyen belleza, del Andaluz; mientras que de la de Cuarto de Milla, obtiene la dulzura, fortaleza y velocidad, permitiendo el equilibrio perfecto para una especie de este tipo. Desde 1969, se obtiene este magnífico linaje ecuestre con el apoyo de la Casa Domecq; en Texcoco, ha sido a través del Sr. Manuel Herrera, Director de Escuela de Jinetes de mismo nombre, que llegó este caballo de abolengo. Las sangres que corren por la Raza Azteca, lo hacen magnífico para la charrería, también para rejoneo y para trabajos de campo y paseo. Son caballos de gran nobleza y belleza. Y generalmente se les puede apreciar en algunas ferias. |